Todxs_Juntxs
Si hablamos de arte es por mera conveniencia comunicacional, para que se entienda a grosso modo lo que intentamos expresar. Pero sabemos que el arte es una categoría colonial que se utiliza para subsumir las creaciones sensibles de los pueblos en un afán de sometimiento cosmológico y alienación simbólica. Partimos de la idea de arte, de manera burlona, únicamente para posicionarnos en un lugar común sobre el cual proponer otros tipos de haceres con sus respectivas formas alternas de enunciar.
Más que en EL ARTE, creemos en un hacer estético de libre acceso y distribución. Un hacer que niegue la unicidad y la genialidad del artista al emplear mecanismos de reproducción automatizada y las tecnologías digitales como medio para facilitar el disfrute y la adquisición de obras estéticas. Pero no somos ingenuos, no tenemos fe ciega en las tecnologías digitales que las más de las veces se convierten en instrumentos de control al servicio de los grandes capitales y del "libre mercado". De ahí que aboguemos por la abolición de los derechos de autor, que se han convertido en leyes que favorecen solo a preservar el conocimiento y la creación colectiva de la humanidad en manos de unos pocos. La IA es una invención con potencial interesante, no la satanizamos per se, pero en manos privadas poco puede ofrecer a la humanidad: la depredación del medio ambiente y la vida de las personas racializadas a cambio de imágenes repetitivas y carentes de sentido.
El "Arte" es cosa de los museos; con sus bienales, las galerías costosas y las ferias internacionales. Por eso abogamos por una producción estética que enriquezca la vida de las personas. Objetos que habiten en el espacio vital de las personas y que enriquezcan su cotidianidad. El marco es la cárcel de lo estético, ese intento por separar arte y habitar, de ahí que apelemos a objetos anímicos, que se vivan y que mueran, que se pueden recrear como las plantas del campo tras el frío invierno
